miércoles, 4 de agosto de 2010

PERIODISTA PARA SIEMPRE: UN CAMINO TRANSITADO DESDE HACE 53 AÑOS Y UN RUMBO QUE NO CAMBIA NI CAMBIARÁ

No es la primera vez; tampoco será seguramente la última.
Respetamos las opiniones de los lectores del blog.

Pero, hartos de que quieran imponernos opinión y negarnos la posibilidad de emitir la nuestra, hemos optado (y lo hemos dicho) por no prestar precisamente nuestro sitio para se intente marcarnos el rumbo.
Mucho menos, obvio, cuando nos asiste saber que sólo estamos reflejando la verdad.

Porque, por si lo otro fuera poco, no intentamos averiguar a qué se dedican los que nos escriben sin identificarse como corresponde, algo que sí hacemos nosotros desde siempre.

Justamente, nos distingue el mérito de ser absolutamente objetivos en la crítica. Si otros o nadie coincide con ella es otra cuestión. No lo hemos, por supuesto, la pretensión, que algunos esbozan, de querer que modifiquemos nuestro punto de vista.

Como que hemos ejercido el oficio periodístico desde hace 53 años, sabemos de qué se trata, algo que no muchos, a esta altura pueden argumentar. Y ¡cuidado! que no se trata de menosprecio por aquellos que están iniciándose, sino todo lo contrario.
Ocurre que experimentar, ante el micrófono (en la radio); o frente a la pantalla chica (en la televisión), es algo que los responsables de medios debieran cuidar. Para acostumbrarse a aquello que por novatos pueden no conocer, están los talleres, en los institutos de los que después egresan –y está muy bien que así sea– los futuros “comunicadores”.

Parece ser que lo primero que se enseña, hoy en día, es el “corporativismo”, para autoprotegerse frente a una marcada falta de profesionalismo. Que no es privativo de los más jóvenes, sino que lucen, manifiestamente, aquellos que dedicados a otra cosa despuntan, sin embargo, cierta tendencia a expresarse como periodistas de opinión, diciéndole a los demás qué entienden que está bien y qué, por el contrario, consideran que está mal.

No es así (de otra manera tampoco) que admitiremos, y esto no es nuevo para nada, que algunos ilusos conseguirán que cambiemos nuestro rumbo.

Iniciados en el “periodismo de verdad” en 1957, lo ejercemos por cuenta y riesgo propio desde 1972, nada menos. Bonito sería que alguien pretendiera enseñarnos cómo hacerlo. Nos dedicamos cada uno de todos los días, con renovada esperanza en un mañana mejor para los que vienen. Y nos distingue, por si fuera poco, una obstinada lucha por ese objetivo. Les guste o no a los demás…

L.M.S.

1 comentario:

Eduardo Serralunga dijo...

Alguna extraña razón le hace creer a alguna gente que el "periodismo sobre periodistas" hecho con firma, nombre y apellido, puede ser desacreditado. Sin embargo, la desacreditación proviene casi en un 99,9 % del anonimato. Los que en nuestras opiniones nos jugamos el pan de cada día, corremos el riesgo de perderlo. Los NN que opinan, insultan, agravian...¿desde dónde lo hacen? ¿qué ponen en juego cuando lo hacen? En Bahía he conocido "notables" del periodismo...que lo ejercían como hobbie, mientras vivían, cobraban, sueldo de petroleros (por nombrar uno, entre tantos). A esos señores "todos" veneran. Lindo ejemplo para las nuevas generaciones de periodistas PROFESIONALES.