sábado, 15 de mayo de 2010

53 AÑOS HACIENDO PERIODISMO DE VERDAD




Hace tiempo, y a lo lejos, porque fue a mitad y un poco más del siglo que se fue, iniciábamos “oficialmente” el ejercicio de un oficio (¿profesión?) que nos “atraparía” para toda la vida.

En el matutino local donde por ese entonces no se firmaban las columnas, apareció lo que habría de ser el primer comentario de nuestra autoría en “Detrás del home”, un espacio dedicado al softbol (en algún momento también al béisbol).

No era lo primero que escribíamos: lo habíamos hecho esporádicamente en los diarios “La Gaceta” y “Democracia”, aquellos tabloides de la época que permitieron que no pocos principiaran en la actividad.

Si tuviéramos en cuenta que mucho antes habíamos no sólo escrito, sino también editado, una pequeña hoja –duplicada a hectógrafo, o lo que es igual reproducción de un original a través de una especie de capa “gelatinosa”- para la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús, la trayectoria sumaría algunos años más.

Aún así, un punto de referencia más, adelantaría la fecha que tomamos como “arranque”. Ya en el verano del ’57, y un poco antes también, habíamos hecho crónicas de básquetbol y fútbol, en condición de “cronista volante”, una especie de free lance, si se quiere, que iba a los escenarios; “levantaba” síntesis y alguna apostilla, y concurría al diario sólo para hacer la crónica, entregarla, y “si te he visto no me acuerdo”.

Pero eso, al parecer incipiente (más hobby que ocupación), marcó un comienzo, para un después prolongado largamente.

No era una “rata” más, o menos, al secundario, pero sí, las frecuentes salidas del viejo Colegio Don Bosco, consentidas por el recordado Jaime (De Nevares, sí, después obispo del Neuquén) las que facilitaron que, dejando a un lado las materias (calculando cuándo sería el turno de dar una lección, para entonces sí, prepararla), y adquiriendo más tarde la costumbre de no ir a clase para sí llegar hasta el diario, fuera tomando forma una “vocación” que ya tenía definida.

Y pasaron los años: llegó el ingreso a la redacción general del matutino (17 de mayo de 1961); una rápida llegada a responsabilidades mayores; y el traspaso, posterior, al ejercicio independiente del periodismo, gráfico, a través de TORNQUIST (1960) y casi de inmediato VILLARINO (1970), dos periódicos de la región; y el radial, desde los micrófonos de la desaparecida LU7 Radio General San Martín.

Más tarde llegaron otras experiencias: el paso de dos años por la redacción del diario “El Chubut”, de Trelew, junto a la presencia en Canal 3 de esa misma ciudad chubutense (1976/1977); el retorno a Tornquist y más tarde a Médanos; 5 años haciendo radio en LU3; un olvidable tránsito por un diario de Neuquén; y ésta última etapa, la que transitamos, desde el 2001, con las ediciones gráficas de LA TRASTIENDA DE BAHÍA (antes DIARIO DE CAFÉ), y los 7 blog actuales de la “revista de café”.

No sabemos, a ciencia cierta, si lo realizado puede inscribirse en el marco de una rica historia. No nos corresponde calificarlo. Como hecho imborrable, eso sí, podemos recordar lo que entendemos fue un hito en la larga carrera: el 7 de abril de 1987, la cobertura, con un móvil propio, para los 1080 AM de la ciudad, de la visita de Su Santidad, el Papa Juan Pablo II.

Todo, sí, según tenemos conciencia plena, fue hecho con ajuste a un estilo y una conducta invariable, que no nos ahorró disgustos. Al fin de cuentas, el sello de identidad que nos enorgullece de verdad y será el único legado.

Luis María Serralunga

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