MEDIOS: DE CAMBIOS, COSTUMBRES Y ALGO MÁS…
En el caso de los periodistas uno nunca sabe “si son o se hacen”. Cuando alguna circunstancia parece favorecerlos, corporativamente, hacen una desmesurada alharaca del hecho, cualquiera sea. Por el contrario, se rasgan las vestiduras (y no hay poca acción corporativa, también en ese caso) cuando algo los contraría (o cosa parecida). Eso sí, unos y otros (los autosuficientes cuando “les cae”; o los ofendidos, “cuando la cosa se insinúa como mal barajada”), se olvidan, a propósito, las más de las veces, cuando se trata de tener, si cabe, algún grado de “reciprocidad” con sus “colegas”, para definirlo con algún término que se utiliza cuando en realidad lo más adecuado sería hacer menciones con nombre y apellido. No hace mucho, alguien señaló que nuestro “zapping” más que eso constituía una promoción de un programa de radio. Lo decimos claramente: se refería a “Del dicho… al hecho”, cuyos conductores y productores suelen nutrirnos de una base de datos sobre su espacio que nos placería tene...