martes, 16 de julio de 2013

MEDIÁTICAS OPINABLES…

 Luis Alberto Cano
Luis Alberto Cano está en Music. Desde que dejó Universal (y de esto no hay duda), provocó un vacío en la radio de Emilio Turcumán, que no cubre, ni por asomo, la presencia de Carlos Quiroga.

Esto último merece un párrafo en especial: ¿cómo se hace para trabajar, como periodista, en medios tan diametralmente opuestos en opinión?.

En uno, por si hace falta explicarlo, la “onda” es contraria al gobierno. En el otro, todo lo opuesto, especialmente a partir de un “acuerdo” que, en su momento, incluyó el desembarco de “Crónica de Bahía”, más otras acciones netamente identificables, sobre todo, con el oficialismo local de ese momento.

¿Si cambiaron las cosas?. ¡Vaya uno a saber!, porque los “mepaso” políticos son tantos que no sería de extrañar que “arrastren” a los mediáticos.

Hay algo cierto. Alguna vez (y no le gustó, obvio, a quien se sentía obligado por su relación laboral y era en buena medida comprensible) dijimos que los proyectos periodísticos “enganchados” a ciertos factores de poder político nunca resultaban. ¿Nos equivocamos acaso?.

Volviendo a “Canito”. Días atrás no pudo disimular su contrariedad porque la frecuencia de 101.5 no se escucha como sería de esperar. No es Continental, claro; no es Universal… ¿O no es?.   .

A propósito de los 103.9. Ya lo dijimos, ¿podrá haber un instructivo que indique como es la grilla local de Continental?. Un verdadero acertijo hallar lo que uno busca. Salvo si se quiere escuchar a Magdalena. O, pasado el meridiano, a Fernando Bravo y su equipo, Alfredo Leuco incluido, que se luce todos los días con su nota editorial de pasadas las 3 de la tarde.

¿Se vienen más cambios?. Esto no es nuevo: Omar Groh estaría ya a cargo de la subdirección (o gerencia, como quiera llamársele) de LU2 Radio Bahía Blanca. Reemplaza a Jorge Tirabaso en esa función, tras años a cargo de FM2. ¿Indicios de renovación?.

Alfredo Leuco
Hay quienes, desde no hace poco, van preanunciando cambios para mejorar sus emisoras, de escaso relieve en cuanto a audiencia o notoriedad. Tienen la suerte de que la necesidad de trabajar hace que recale, en esos medios, gente recién surgida que busca experimentar, para hacerse un lugar. Sólo les acompaña, después, una mayúscula decepción. ¿La ley de medios alcanzará alguna vez a remediar esa falencia?.

1 comentario:

Curso de Timonel dijo...

En los medios hoy en día cualquier opina lo que le da la gana, sin fundamentos y muho menos bases cientíicas o comprobables. Se perdieron los límites entre libertinaje, libertad de expresión y decir cualquier cosa, al menos desde mi humilde punto de vista.